Bueno, esto creo que nos pasa a todas las madres de niños sanos o con alguna condición diferente, estoy segura.
Mi hija tiene sialorrea, es un exceso de secrecciones que se acentúa por su incapacidad para tragar, y al final la saliva y los mocos salen por la nariz, boca... esto ocurre cada minuto, literalmente. Es decir, voy a hacer la compra y a la primera de cambio, Alicia tiene la nariz y cara llena de mocos, evidentemente siempre llevo una gasita para limpiárselos, pero no soy infalible y a veces pasa que mientras miro una etiqueta en el super pues ahí están. ¿Y qué pasa? Que viene alguien a decirte "Señora, la niña tiene mocos" sin terminar la frase "y usted es una mala madre que no se los limpia, ¡qué barbaridad!"
Me diréis, ¡hija, qué exagerada!, en una hora me lo pueden decir media docena de veces o más. Así que imaginaros lo que sopone ir al súper o pasear.
A veces me entran ganas de poner un cartel: "Deje a mi hija tranquila con sus mocos, por favor".
Esto es lo más evidente, pero sé que son muchos los juicios a los que estamos sometidas las mamás: dar el pecho en público, dejar que el niño exprese una rabieta, que vaya sucio -sí, porque el niño ha estado en el parque y ha estado jugando, no atado de pies y manos-... mil cosas más.
Una vez me pasó que estaba esperando en un bar y aproveché para "jugar" con Alicia y sentarla y que se apoyara con sus manitas, cosa que le hacen en estimulación temprana durante unos minutos. Ya tenía más de un año pero su aspecto la hace parecer más pequeña. Una mujer pasa por mi lado y me dice, sin darme tiempo a réplica: "no haces bien en sentarla siendo tan pequeña". Pasó de largo. Quizá debería haberme levantado y gritarle: Usted es una metomentodo y estoy estimulando a mi bebé porque tiene parálisis cerebral. No me enjuicie. Pero no, me quedé ojiplática asimilando lo que acababa de escuchar.
Graba este mensaje:
"Si eres madre y has tomado conciencia de esto, seguramente ya no harás este tipo de juicios a otras madres, pero si no eres consciente, te pediría que guardes tu opinión a menos que alguien te lo pida.
No quiero tu juicio porque no sabes nada sobre mi día a día, sobre mi batalla y mi lucha, mis energías y mi atención hacia mi hija. No sabes si ella tiene o no alguna enfermedad. No quiero tu opinión sin pedírtela porque se convierte en crítica.
Si me ves agobiada en vez de enseñarme tus trucos pregúntame si necesito ayuda. A veces las madres estamos realmente agobiadas haciendo la compra sola, poniendo un ojo en el bebé y otro en la lista de la compra, mirando el reloj porque no llegamos a tiempo para hacer la comida, ir a la piscina y vete tú a saber cuántas cosas más.
Si mi hija va sucia es porque ha estado jugando, si no va peinada es porque salgo a toda velocidad de casa porque mi prioridad es que no pierda ni un minuto de terapia, si lleva babero no preguntes "¿es que va a comer ahora?", si tiene mocos en la cara déjanos en paz".
¿Te ha pasado a tí como madre que te encuentras con estos juicios? ¿Te dan rabia? Me interesa tu opinón. ¡Besos!

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P.D: Tengo que reconocer que me encanta leer tus comentarios, así además yo sé que hay alguien ahí detrás de la pantalla, porque... ¿hay alguien ahí? ¿Hola?... También puedes suscribirte al blog. Gracias.
