Escolarización de una niña con parálisis cerebral.
Bueno, estamos en abril en pleno proceso de escolarizacion en Andalucía.
Empecé a contaros cómo me había sentido cuando inicié el proceso en esta otra entrada, aquí todavía dudaba de dónde la escolarízaría e incluso si llegaría a hacerlo.
Lo primero es contaros que finalmente decidí el camino fácil. No pelear con la administración, porque aunque pudiera hacerlo, bastante lucha tengo ya con ir para adelante contra las secuelas de Alicia como para ahora tener que batallar día sí y día no contra la administración.
¿Sabéis que la admisnistración es el principal enemigo de las personas con discapacidad?
Mi experiencia es esa. En primer lugar el maltrato que sufrimos en el hospital. Después todo lo que hay al rededor de la dependencia de Alicia. ¿Os he contado que perdieron su expediente durante casi un año? Ya os lo contaré en otro momento. Ahora la escolarización, donde somos nosotros los que nos tenemos que adaptar a los recursos en vez de ellos adaparse a la niña... en fin. Un despropósito todo. Si no tenéis niños discapacitados, ¡alegráos!
¡Encontré el colegio adecuado!
Un día iba hacia casa de mi madre directamente de la fisioterapia de Alicia y pasé a la hora de comer junto a mi colegio de toda la vida, sí, en el que yo estudié de un bonito pueblo del Aljarafe. Vi varios niños en silla de ruedas y dije ¡ahí hay aula específica de motóricos!
Y se me encendió la bombilla.
La EOE de mi pueblo quería mandarme a Almensilla o Benacazón, pero allí no tengo familia directa y está lejos de todos modos. Así que mi colegio tenía todos los requisitos, aunque esté a 20 minutos en coche de mi casa, mi madre está a dos minutos.
Fui a echar la inscripción y se llevaron una buena sorpresa, claro, no se esperaban a mi hija. Espero que no les haya supuesto mucho quebradero de cabeza, no obstante, la psicóloga del colegio es muy amable. La tutora del aula específica también, y la plantilla del colegio es muy joven... claro, mis profesores estarán todos jubilados. ¡Qué recuerdos!
Hoy mismo me han citado para evaluar a Alicia. Me he sentido querida y respetada. En este mundillo de la discapacidad es muy importante. Mi experiencia con la sanidad es que los profesionales desconfían de tu palabra o no te creen.
Tanto la EOE como el médico que la acompañaba me han hecho preguntas y me han escuchado con interés.
El siguiente paso es que el equipo EOE especializado en trastronos motóricos vea a Alicia para dotar al colegio con los materiales necesarios.
Son personas con las que mantendré una relación por varios años. El colegio es una de las instituciones más importantes que existen y entre todos tenemos que cuidarla y aportar nuestro granito de arena. Ser un valor añadido y no estorbar a los profesores que lo hacen con la mejor voluntad, que se ven envueltos en burocracia y los aparta de su verdadera esencia: enseñar y motivar.
Mamá también llora.
Os voy a confesar, las dos veces que he vuelto del colegio se me han saltado las lágrimas, ¡qué leñe!, he llorado porque mi hija ¡se hace mayor! y no es que yo no quiera, que ojalá pudiera ser una niña independiente, y me temo que no podrá ser...
Lloro de emoción porque los médicos me dijeron que no superaría el invierno. Porque me dijeron que estaría encamada... que estaría desconectada del mundo. Y nada más lejos de la realidad.
Me hace muchísima ilusión que Alicia vaya al colegio. :)
Bueno, esto es todo de momento. Os seguiré contando, pero decidme, ¿cómo lleváis las escolarizaciones de los vuestros?

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