03 mayo 2015

Feliz día de la Madre



Hoy es el día de la madre, es un día especial aunque nos digan que es un invento comercial. Parece que eso le va a quitar fuerza. Es lógico que comercialmente se le saque partido a un día como hoy, y no me parece mal.

El día de la madre es un recordatorio de lo que significa ser madre: es el esfuerzo, el cuidado de tus hijos y el tuyo propio, el acompañamiento... y es un reconocimiento a la figura materna; y en esta locura de cultura nos han querido convencer de que una "buena madre" es aquella que lo lleva todo por delante sin despeinarse, o como mucho, elige entre su vida privada o la profesional.

Yo soy madre de una niña con capacidades diferentes, y quizá eso me ha hecho reflexionar sobre las exigencias de la maternidad. Y desde ahí me he dado cuenta de que es imprescindible tener un espacio propio para no volverme loca, sin culpa.

Ser madre no es sinónimo de esclavitud ni de renuncia a los proyectos. Quizá sea sinómino de "ingenio" y de "rendimiento".

A mi la maternidad me ha hecho ponerme en mi camino, bendito sendero de la vida.

¿Y a ti?





P.D: Tengo que reconocer que me encanta leer tus comentarios, así además yo sé que hay alguien ahí detrás de la pantalla, porque... ¿hay alguien ahí? ¿Hola?... También puedes suscribirte al blog. Gracias.

15 enero 2015

"Ser madre es muy difícil"

Foto de Juanka
 
Que mi día a día es ajetreado ya lo sabéis, y a veces no sé cómo hago para, además de llevar para adelante a mi niña, sacar tiempo para mi, pero esto es muy importante.

Se escucha constantemente que "ser madre es muy difícil" y lo primero que habría que preguntarse es ¿qué es ser madre? ¿y qué lo hace tan difícil? Entonces nos damos cuenta de que en ese "ser madre" hay muchas cosas que sobran y que pesan, seguro que se te viene alguna a la cabeza, y es lo que lo hace tan difícil. Cumplir con las exigencias impuestas

Cuando tu hijo o hija es un bebé, ser madre es darle cariño, soporte, cubrirle sus necesidades básicas y de amor y afecto. Es estar ahí para él. ¿Se puede estar ahí siempre? Pues la respuesta es que no. Y aquí es donde saltan las alarmas de la exigencia, la culpa... Incluso por ahí he visto un club de "malas madres" en contraposición a lo que se espera de una "buena madre", que es sacrificarse entera por el cudiado de los hijos.

La condición de Alicia me ha enseñado que el mejor regalo que le puedo hacer yo a mi hija es cuidarme yo y compartir su cuidado y necesidades con el resto de la familia. No tengo que decir que el padre es la segunda pata, por igual, y que entonces es más fácil porque es cómo montar en un támdem.

Pero voy a ser sincera, hay momentos en los que me tengo que armar de paciencia y templanza, como cuando llora desconsoladamente porque no consigue dormirse, por ejemplo, o porque está aburrida y aun cuando papá y mamá queremos estar tranquilos después de un día agotador, ella quiere que le hagamos "barbaridades", como yo digo, que es cogerla en alto y lanzarla un poco al aire, y ella se ríe a carcajadas...

En esos momentos son los que entre papá y yo nos ponemos las pilas y hacemos un acto de amor que es sobreponernos al cansancio y entregarnos a Alicia, juntos o no.

¿Qué cosas puedes hacer para buscar tus momentos? Hay mil cosas, ¿qué tal apuntarte a ese taller de eso que tanto te gusta? ¿o dejar al bebé con algún familiar e irte al cine con tu pareja? ¿también un paseo sin prisas a la peluquería? ¿una tarde de compras con tus amigas?

Si a nuestros hijos no los vemos como invasores de nuestro espacio, ni agotadores de nuestro tiempo, la relación con ellos es mucho más amorosa. No hay nada malo en esto.

P.D. Este blog está hecho en los ratos que Alicia duerme su siesta o que su papá está con ella. Sin él no sería una mamá bloguera.




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